El viernes pasado fue noche de fiesta en Oviedo, era la entrega de los reconocidos premios Príncipe de Asturias, la ciudad se vistió de gala para recibir a las múltiples personalidades de la vida pública que asistieron al evento. Entre los galardonados estaban Rafael Nadal, Ingrid Betancourt, Larry Page, José Antonio Abreu, etc.

El premio de las Artes de este año fue otorgado al Maestro José Antonio Abreu en representación del “Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela” institución que fundó en el año 1975. Este premio es un merecido homenaje a un hombre con una gran visión que logro transformar un sueño en realidad.

EL SISTEMA, nombre con el que se conoce a esta institución, es una fundación cuyo objetivo fundamental es rescatar a niños y jóvenes de bajos recursos de las perniciosas influencias y vicios de las calles, esto se logra mediante la incorporación de los jóvenes a escuelas de música en donde se les brinda la oportunidad de hacer algo realmente valioso con sus vidas.

Hoy en día la fundación cuenta con más de 15 mil jóvenes y se estima que en sus 33 años de existencia han pasado más de 400 mil jóvenes por sus salas. Un claro ejemplo del aporte que la fundación brinda a  la sociedad lo constituye Lennar Acosta, el fue asimilado por la organización hace unos años, en aquel momento Lennar había cometido nueve asaltos a mano armada y todo hacia pensar que su conducta nunca cambiaria, hoy en día toca el clarinete en la Orquesta Juvenil de Caracas y es tutor del Conservatorio Simón Bolívar.

La institución ha obtenido una gran notoriedad en los últimos años, no solo por su valioso aporte social, sino también por la calidad de los músicos que en ella se forman. El hijo más ilustre de EL SISTEMA es el extraordinario director de orquesta GUSTAVO DUDAMEL, quien a logrado cautivar a las mas exigentes audencias de todo el mundo gracias a su ilimitado talento. A partir del 2009  Dudamel será el director de la Filarmónica de Los Ángeles.

Las criticas que esta institución ha generado alrededor del planeta son sencillamente magnificas, el reconocido director de la Filarmónica de Berlin, Sir Simon Rattle, comenta que El Sistema es ¨The most important thing happening in classical music anywhere in the world…¨

A traves de esta iniciativa el Maestro Abreu  demuestra el potencial y el talento que existe en Venezuela… Al comienzo de este Post dejo un video de la Orquesta Juvenil Simón Bilívar para que aprecien el fenomenal trabajo que el Maestro Abreu ha realizado con este grupo de jóvenes venezolanos.

El Dilema de Venezuela

Octubre 15, 2008

Desde hace algún tiempo vengo pensando en la razón principal por la cual existe una constante y reiterada violación de las leyes en los países latinoamericanos, y específicamente, en Venezuela. ¿Por qué vivimos en un total libertinaje? ¿Por qué somos incapaces de cumplir reglas? Será acaso que existe algún elemento genético que influya en nuestro comportamiento y nos impulse a vivir en una total anarquía, o como decimos en mi tierra, en un ¨despelote total¨.

La verdad sea dicha, creo que en general tenemos ciertas características intrínsecas que nos hacen mucho más alegres, abiertos y amigables que la mayoría de los ciudadanos del ¨primer mundo¨, sin embargo, no creo que esto tenga una connotación negativa en nuestra manera de ser, ni que este fuertemente correlacionado con la actitud irrespetuosa ante las leyes que se observa en nuestro continente, simplemente considero, que esto, es un ingrediente que contribuye a la manera relajada y casi indiferente con la cual afrontamos los problemas que no tienen un impacto directo en nuestro ¨Modus Vivendi¨.

Ahora bien, hasta este punto no he comentado nada que nos haga pensar que en esencia hay algo que está mal en nosotros, y, realmente, no creo que exista nada anormal en nuestro comportamiento, todo lo contrario, nuestra conducta es completamente normal, humana e incluso predecible. Al contrario de lo que muchos piensan, nuestra falta de respeto a las leyes no es el problema principal, es sencillamente la consecuencia, el resultado de vivir en un entorno en el cual no existe otra escapatoria, “si no pisas te pisan”.

La razón principal por la cual hago esta polémica afirmación es porque creo que el verdadero problema yace en la falta de castigo para todo aquel que incumple la ley, es la impunidad imperante en Venezuela la que genera un ambiente propicio para vivir al margen de ¨las normas del juego¨. En ningún país del mundo los ciudadanos obedecen las leyes por el simple hecho de ser buenos, lo hacen porque no les queda más remedio, siguen las normas porque las consecuencias de no obedecerlas son tan severas que hacen que no valga la pena.

El mejor ejemplo de esto lo viví en Miami hace un par de semanas; estaba en la avenida Collins y sin darme cuenta estacione el carro en una zona prohibida, como era de esperarse la policía lo remolco y me coloco una multa de 300 US$. ¿Creen que volveré a estacionar mal el carro? Las opciones son claras:

1. Estacionar lejos – Caminar algo hasta el lugar al que me dirijo – Fin del asunto

2. Estacionar cerca – Caminar poco hasta el lugar que me dirijo – Tomar taxi de vuelta a la casa – Buscar el carro en el estacionamiento de la policía – Pagar multa de 300 US$

Evidentemente es mucho más conveniente para mí estacionar bien, es lo que más me favorece y por eso así lo hare…

Para finalizar creo que la situación en Venezuela se puede comparar perfectamente con el dilema del prisionero, me explico:

Algunos ciudadanos, llamémoslos Grupo 1, cometen atropellos para obtener un cierto beneficio, sin embargo esto perjudica a otras personas, llamémoslas Grupo 2. El Grupo 1 no recibe castigo alguno por su falta, con lo cual el balance para ellos es bastante positivo, no así para el Grupo 2.

El Grupo 2 se percata de la falla del sistema y antes de ser nuevamente victimas decide unirse al comportamiento irregular del Grupo 1, en espera de obtener ellos también un beneficio similar al del Grupo 1. En consecuencia perjudica a un Grupo 3 que eventualmente hará lo mismo que el Grupo 2, y así sucesivamente…

En conclusión, el fenómeno arrastra a toda la sociedad que cree que con este comportamiento obtienen un beneficio personal considerable cuando en realidad se puede observar como el resultado neto global es muy negativo para todos.

Los Delirios de Chávez

Septiembre 16, 2008

“Vayanse al carajo, gringos de mier…”

Parece increíble pensar que un Jefe de Estado sea capaz de expresar de una manera tan vulgar y soez el rompimiento de las relaciones diplomáticas con otra nación. Solo un personaje con los delirios demenciales de Hugo Chávez es capaz de tal aberración.

Escribo estas líneas porque siento una profunda vergüenza por los comportamientos y actitudes del que desafortunadamente ocupa la primera magistratura de mi país, me parece justo decir que estas acciones no representan la idiosincrasia del venezolano.

Las posiciones extremas que caracterizan al caudillo suramericano no podrían estar más distanciadas de las tradiciones políticas de mi país, el cual siempre se había caracterizado por mantener posiciones moderadas que permitían tener relaciones cordiales con la mayoría de los países, de hecho Venezuela solía ejercer un papel de mediador en distintos conflictos latinoamericanos, siendo así una influencia positiva para el hemisferio.

Más allá de las implicaciones políticas y económicas de la tristemente célebre frase de Chávez, me parece que es una total falta de respeto que el presidente utilice este lenguaje en un acto público, en ese momento se está hablando ante millones de venezolanos y por tanto se debe mantener un mínimo de educación y decencia.

No recuerdo a mis padres ni a los de mis amigos hablando de esta forma, ni siquiera cuando cometíamos alguna falta seria que los sacara de sus cabales. No recuerdo a ninguno de mis profesores del colegio o la universidad dirigiéndose a sus alumnos con alguna de estas vulgaridades. Saben ¿por qué? sencillamente porque este no es el comportamiento normal de los venezolanos, por lo menos no de aquellos con un  nivel básico de educación.

Ante esta situación me pregunto:

  • ¿Cómo es posible que los venezolanos aceptemos semejante barbaridad?
  • ¿Qué clase de pueblo primitivo es capaz de tolerar que su líder se dirija a ellos con semejantes improperios?

Para contestar estas preguntas me gusta pensar que el personaje en cuestión ya no es el representante del pueblo venezolano sino simplemente  el representante de los intereses particulares del más inmoral, corrupto e inculto sector de Venezuela.

Triste destino el que le espera a mi país en manos de esta gente…