Los Delirios de Chávez

Septiembre 16, 2008

“Vayanse al carajo, gringos de mier…”

Parece increíble pensar que un Jefe de Estado sea capaz de expresar de una manera tan vulgar y soez el rompimiento de las relaciones diplomáticas con otra nación. Solo un personaje con los delirios demenciales de Hugo Chávez es capaz de tal aberración.

Escribo estas líneas porque siento una profunda vergüenza por los comportamientos y actitudes del que desafortunadamente ocupa la primera magistratura de mi país, me parece justo decir que estas acciones no representan la idiosincrasia del venezolano.

Las posiciones extremas que caracterizan al caudillo suramericano no podrían estar más distanciadas de las tradiciones políticas de mi país, el cual siempre se había caracterizado por mantener posiciones moderadas que permitían tener relaciones cordiales con la mayoría de los países, de hecho Venezuela solía ejercer un papel de mediador en distintos conflictos latinoamericanos, siendo así una influencia positiva para el hemisferio.

Más allá de las implicaciones políticas y económicas de la tristemente célebre frase de Chávez, me parece que es una total falta de respeto que el presidente utilice este lenguaje en un acto público, en ese momento se está hablando ante millones de venezolanos y por tanto se debe mantener un mínimo de educación y decencia.

No recuerdo a mis padres ni a los de mis amigos hablando de esta forma, ni siquiera cuando cometíamos alguna falta seria que los sacara de sus cabales. No recuerdo a ninguno de mis profesores del colegio o la universidad dirigiéndose a sus alumnos con alguna de estas vulgaridades. Saben ¿por qué? sencillamente porque este no es el comportamiento normal de los venezolanos, por lo menos no de aquellos con un  nivel básico de educación.

Ante esta situación me pregunto:

  • ¿Cómo es posible que los venezolanos aceptemos semejante barbaridad?
  • ¿Qué clase de pueblo primitivo es capaz de tolerar que su líder se dirija a ellos con semejantes improperios?

Para contestar estas preguntas me gusta pensar que el personaje en cuestión ya no es el representante del pueblo venezolano sino simplemente  el representante de los intereses particulares del más inmoral, corrupto e inculto sector de Venezuela.

Triste destino el que le espera a mi país en manos de esta gente…