Bailout: Al rescate de Wall Street
Septiembre 30, 2008
Desde hace un par de semanas la economía de EEUU se ha visto sometida a la crisis más seria desde la época de la Gran Depresión en 1929. La ya célebre “Crisis Subprime” se ha agudizado, tal y como muchos expertos señalaron que sucedería, arrastrando consigo no solo a los más grandes y poderosos bancos de inversión de EEUU sino también a bancos personales como el Washington Mutual y el Wachovia.
Ante una situación tan grave como la que está atravesando la economía de EEUU se hace evidente la necesidad de la intervención del estado para echar una mano a los mercados, de lo contrario podría sobrevenir un colapso parcial del sistema financiero norteamericano, el cual se extendería a las empresas no financieras provocando de esta manera una fuerte recesión económica en EEUU, que seguramente arrastre a las demás economías del planeta.
La solución que ha planteado el Secretario del Tesoro de EEUU, Henry Paulson, consiste en inyectar liquidez al sistema financiero mediante la adquisición por parte del gobierno federal de los activos ilíquidos que poseen los bancos, para esto se dispondría de 700 Millardos de dólares provenientes de emisiones de deuda pública. Paulson confía en que de esta manera se solucionarían los problemas de iliquidez del sector financiero a la vez que se restablecería la confianza en los mercados.
El Bailout (nombre con el cual se conoce al plan de rescate) se ha vendido al público norteamericano como si se tratase de un regalo del gobierno a Wall Street, personalmente tengo algunas diferencias en cuanto a la forma en que se debería implementar, sin embargo, me parece que no es un regalo de la Casa Blanca sino simplemente una inversión de alto riesgo que realiza el gobierno, la cual, como cualquier otra inversión, puede generar beneficios, si todo marcha bien, o perdidas, si las cosas no salen como se planearon.
Desde mi punto de vista el Bailout no se debe politizar, ni debe utilizarse para ganar puntos en las encuestas. Ante un escenario tan complejo y volátil como el que existe en el sector financiero, sería sumamente irresponsable postergar lo inevitable. Bienvenido sea el debate y las críticas constructivas siempre y cuando sean para aportar ideas creativas que fortalezcan al plan de rescate.